Las Dunas de Maspalomas, uno de los espacios naturales más emblemáticos y frágiles de Gran Canaria, están enfrentando una nueva amenaza medioambiental ligada directamente a la actividad humana. Según un estudio científico reciente, una planta exótica denominada Neurada procumbens, comúnmente conocida como “pata de camello”, ha logrado invadir cerca del 36 % de este entorno protegido.
Esta especie no forma parte de la flora autóctona del ecosistema dunar. Fue introducida tiempo atrás por la acción humana y ahora prospera debido a los cambios en el paisaje causados por el desarrollo urbano y turístico alrededor de las dunas. La alteración del flujo natural del viento por hoteles y otras infraestructuras ha estabilizado zonas de arena, creando condiciones ideales para que la planta se establezca y se extienda.
Además, el tránsito constante de visitantes contribuye a la dispersión de sus semillas, que se adhieren con facilidad a la suela de los zapatos y otros elementos, facilitando su propagación por el espacio protegido.
Este avance no solo transforma visualmente las dunas —al cambiar el color y la estructura de la arena—, sino que también amenaza la biodiversidad local, ya que desplaza a las especies nativas que forman parte del ecosistema.
El estudio señala la importancia de implementar medidas de gestión y control para frenar esta expansión y proteger este tesoro natural que forma parte de la Red de Espacios Naturales Protegidos de Canarias.