El Cabildo de Gran Canaria ha puesto en marcha nuevas soluciones tecnológicas para reforzar la protección de las Dunas de Maspalomas y su charca. El plan incluye la instalación de sensores alimentados con energía solar para detectar accesos a zonas no permitidas, con sistemas de videomedición capaces de contar personas, registrar el lugar y el momento de la infracción y enviar alertas automáticas a los servicios responsables. Además, se desplegará una red de sensores en la laguna salobre para controlar la calidad ambiental del agua (turbidez, temperatura y distintos parámetros químicos) y anticipar posibles impactos sobre el ecosistema.
El proyecto contempla también un sistema de señalización inteligente con códigos QR, pantallas informativas en los puntos de mayor afluencia turística y dos portales web multilingües. A través de estos soportes se ofrecerá información sobre la Reserva Natural Especial, los valores ambientales del entorno, los usos permitidos, las restricciones, los horarios y la prohibición de alimentar a la fauna. En total se instalarán más de un centenar de señales en vías, senderos y espacios turísticos, con el objetivo de mejorar el control de la presión humana y reforzar la sensibilización ambiental en uno de los enclaves naturales más visitados de la isla.